Ensayos & Escritos

Cannabis medicinal y cambios en el reglamento. NO entendimos nada

03Nov2021 / Pro Democracia /

Escribe: Dra. Silvia Pessah Eljay

A fines del 2018, hubo consenso en el gabinete del Consejo de Ministros que debía aprobarse el reglamento del cannabis. Antes de navidad del 2018, en el salón naranja del MINSA, en el 4to piso, nos sentamos todos los involucrados por dos días seguidos para ponerse de acuerdo respecto al reglamento de la ley del Cannabis, ley 30681. En Enero del 2019 salió finalmente el reglamento de uso medicinal del cannabis en el Perú.

Hoy pareciera que se ha avanzado, pues se ha aprobado la ley 31312, que debe incluir además, la regulación para el autocultivo y el MINSA es el responsable de hacer el reglamento de esta ley. Sin embargo, leyendo lo publicado por el MINSA colgado para observaciones, lo único que se entiende es que no se entendió nada.

El reglamento de cannabis fue realizado pensando en el acceso. Acceso. Acceso de cannabis medicinal en aspectos económicos (precios accesibles a todos); aspectos geográficos (disponibilidad en diferentes regiones del país); aspectos terapéuticos (concentraciones diversas de CBD, THC y sus combinaciones) y permitir la comercialización de diversidad de productos (acceso a diversas marcas e incluso a productos magistrales de acuerdo a las necesidades del paciente).

Lamentablemente se falló en algunos de los aspectos, como la accesibilidad geográfica, o la disponibilidad de formas farmacéuticas (porque las flores secas no están aprobadas por la normativa). Sin embargo, abrimos la cancha a un mundo donde los pacientes tienen acceso al cannabis medicinal, y poder analizar la data disponible en estos 3 años, para avanzar hacia una nueva industria fortalecida.

Estamos aun a tiempo de mejorar el reglamento nuevo. Para lograr mejorar el reglamento se debe analizar toda la data que se tiene hasta la fecha. Propongo lo siguiente:

* Por supuesto incluir el cultivo asociativo, pero sin restringir lo obtenido hasta la fecha, no pueden ser iguales las normas para los cultivos asociativos y la industria.

* Hacer un análisis de la disponibilidad del cannabis medicinal, y extender la red de farmacias de DIGEMID para acceder a un cannabis de calidad y factible económicamente para toda la población que lo requiera.

* Reducir los procedimientos administrativos, y esclarecer los procesos para facilitar que la industria del cannabis pueda creer en el país; en simultáneo analizar que los cultivadores asociativos deben tener procedimientos administrativos diferentes a la industria.

* Desde el ejecutivo, proponer una norma adicional, para poder utilizar los residuos de la planta de cannabis en la industria. Esto genera cadenas de valor adicional (industria textil, cosméticos, etc.) en vez del simple hecho de la producción de cannabis medicinal y tener que incinerar los sobrantes del cannabis medicinal.

El gobierno tiene la posibilidad de apoyar la mejora de lo que se ha realizado hasta la fecha. Ningún reglamento debe estar escrito en piedra; todo lo contrario, los reglamentos deben revisarse y mejorarse cada cierto tiempo. Esta es una oportunidad para mejorar los procesos, el acceso y pensar un poco más allá. Revisar este tema de cannabis desde diferentes puntos de vista, abramos la cancha en vez de cerrarla simplemente por incapacidad del estado de supervisar las normas que el mismo estado ha realizado.

El actual borrador de reglamento tiene restricciones que afectarán directamente a los pacientes. Hay que revisarlo con mente abierta, con audacia, con sensatez, y con la misma visión con la cual fue realizado el reglamento de la ley 30681 del cannabis medicinal. Si no lo vemos con esta perspectiva, no hemos entendido nada…